Prosas Poéticas

 Te siento así.

El agua débil de tus ojos

me susurran un invisible instante

y no quiero un frágil respiro...

¡huyo como brisa!

y... acaricio el aire de tu piel.

Estalla mi corazón como fuego

en la solitaria danza del alma

beso sólo los deseos

en la risa ardiente

de tenerte en el tiempo.

¡Mi mágico amor vive

bajo plumas de milagro!

Sigo,

soy,

vivo...

Siento una absurda soledad

poco esconden tus doradas caricias

del breve renacer.

La luna brilla de noche,

enero lleva tu miedo

¡es la vida que se ilumina

llena con suave cuerpo

y acero sin heridas!

Tu alegría tan dulce con blanca luz

qué clara sonrisa abrazan...

Miro la espuma...

Tu miel,

que creo fui brazos

cintura

paloma

verano

estatua.

©Susana Lidia Meza.

El sentir es palabra concreta...

 

 

 

Ocaso.

El monte se traga la tarde

y con ella una página del libro

que cuenta la historia de la gente.

El monte se traga el octubre

de un año herido y enfermo

¿Dónde te irás sol de oro?

¿A pintar atardeceres?

La tarde, se fue de Corrientes

llevando el amanecer

al otro lado del mundo.

La tarde se fue, y yo en el teclado

llenando de letras, sacando el secreto

del alma del cuerpo.

Las tardes me atrapan como una red

de pescadores marinos.

Mañana estaré esperando

otro ocaso, tan hermoso como éste.

©Susana Lidia Meza.

 

 

Aleluya. ( En Pandemia)

Ver el mundo como otro mundo

Con lo mejor y lo peor

Con tapabocas y manos limpias

Con el silencio en las calles

Con los aplausos en los balcones.

Aleluya por mi tierra y este examen

Con el cielo lleno de almas

Abuelas y abuelos ángeles

Con el heroísmo de muchos

Y el reproche de los ignorantes

Aleluya por el castigo

Para tener aprendizaje

Enterrados en nuestro destino

Esperando la Pandemia pase.

Aleluya por las palabras

Alimento de esta noche

Mientras miro la luna llena

Tan blanca y brillante

Aleluya por tus creencias

Y alguna contradicción atea.

Aleluya por la inspiración

Mientras el milagro llega.

Gracias por el motivo

Que me llevó a estar presa

Con esto nuevo que siento

Estar viviendo esta historia

Con el pasado en el pasado

El presente en la paciencia

Y el futuro mejorado.

No me mates poesía,

No me mates todavía, no quiero

Dormirme aún sin escuchar

Tu travesía.

© Susana Lidia Meza.

 

 

"Un 2 de abril"

Tengo una lágrima escondida

que la guardé para ti.

Para acompañarte en tus momentos,

en tus recuerdos,

en el frío de la turba,

en las blancas rocas de Sapper Hill.

Tengo una lágrima escondida

que la guardé para ti.

Para acompañarte en las noches

que llorar te vi.

Quiero secar tus lágrimas

con todo este amor aquí.

Tengo una lágrima escondida

que la guardé para ti.

Tengo un pañuelo de Malvinas

que acompañará tu dolor

cada 2 de abril...


"Érase una vez un hombre de 18 años con un fusil en Malvinas en 1982, en la inmensidad de las Islas, en el cielo azul, en la húmeda turba, en las blancas rocas, en el mar a la vista, en un pozo de zorro..."

©Susana Lidia Meza.

 

 

Abrazo.

 

Aquel que te quite posibilidades

que son posibles causas felices

y a cambio te de la amarga

vivencia del dolor.

No le devuelvas el poder

de que te vuelva a quitar

la misma posibilidad.

Devuelve la reconciliación,

el perdón,

el amor,

la tolerancia,

el abrazo,

el beso.

 

Aquel que fue, déjalo

en el pasado

y trae al presente

el presente.

Algún día nos encontraremos

y me dará lo que se me negó.

Entre ese ramo

están todos los colores

de la luz,

la esperanza,

y me devolverá con creces

y grandes brotes

de amor,

de besos,

de “¡te amo!”

 

Y sé que será como

un paño,

un rollo,

un retazo de suave seda,

en la que nos envolveremos

en un largo y tendido abrazo.

 

©Susana Lidia Meza.

       “Érase una vez una niña inundada de maltratos en medio de dos adultos, érase una vez una niña que pedía a gritos un abrazo”. (Autobiográfico)

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