Ruidos del alma. Ni el río, ni los pájaros, ni tu nombre Ni el estío que hierve, ni las piedras Nada calla... Ni la alfombra del campo, ni la lluvia Ni el nido abandonado, ni las nubes Nada calla... Ni el alma que parte ahora, ni los deudos Ni el silencio, ni el sonido Nada calla... Todos hablan muy adentro de mi adentro Consoladoras caricias de mis tenues suspiros Y el río, los pájaros, tu nombre El estío, el campo, la lluvia, el nido Las nubes con formas Los deudos angustiados El silencio y el sonido son música a mis oídos Son abrazos a mis sentidos. Nada calla... Yo sigo. ©Susana Lidia Meza.